Un potente terremoto de magnitud 7.8 sacudió este lunes el sur de Filipinas, provocando una tragedia humana que hasta el momento deja al menos 19 personas fallecidas, 12 desaparecidas y más de un centenar de lesionados, de acuerdo con autoridades de protección civil.
El movimiento telúrico afectó principalmente a la isla de Mindanao, la segunda más grande del país, donde continúan las labores de búsqueda y evaluación de daños tras el fuerte sismo y las constantes réplicas registradas durante las últimas horas.
El portavoz de Defensa Civil, Junie Castillo, informó que el número de personas desaparecidas se duplicó conforme avanzaron las labores de rescate. Además, señaló que se han contabilizado más de 130 réplicas, algunas con magnitudes de hasta 6.7, lo que mantiene en alerta a la población y a los cuerpos de emergencia.
Tras el terremoto, autoridades de Filipinas y otros países del Pacífico emitieron una alerta de tsunami que permaneció activa durante cerca de ocho horas. Durante ese periodo se registraron olas de hasta 1.48 metros sobre el nivel del mar, aunque posteriormente la advertencia fue cancelada.
Equipos de rescate continúan desplegados en las zonas afectadas, mientras miles de personas permanecen fuera de sus hogares ante el temor de nuevas réplicas. Las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia y piden a la población mantenerse informada a través de canales oficiales.




