En lo que ya parece una tradición no escrita dentro de Morena, la más reciente rueda de prensa encabezada por el regidor Adrián Gorocica terminó pareciéndose más a un set de “Big Brother” que a un ejercicio democrático.
Acompañado por Georgina Piña y Diego Carrera, Gorocica ofreció una conferencia donde, además de responder —o evadir— preguntas, se implementó un peculiar sistema de “seguridad informativa”: grabar, fotografiar y vigilar a todo periodista que se atreviera a preguntar algo fuera del guion.
📸 Pregunta incómoda, cámara encendida
Cada vez que algún reportero lanzaba una interrogante crítica, como por arte de magia aparecía un grupo de jóvenes armados con celulares y cámaras, listos para documentar al “sospechoso”. No fuera a ser que una pregunta peligrosa se escapara sin registro.
Mientras tanto, los medios alineados disfrutaban de trato VIP: sonrisas, atención preferencial y hasta “paleros” estratégicamente colocados para formular las preguntas que el guion ya tenía ensayadas.
👥 Bancada fragmentada… pero bien vigilada
Llamó la atención la ausencia de tres integrantes de la bancada: Berenice Rivero Silva, Denisse Pérez Rodríguez y José Manuel Peniche Marenco. No estuvieron presentes, pero tampoco parecieron hacer falta: el espectáculo ya estaba completo.
Con un liderazgo fragmentado y un ambiente tenso, Gorocica prefirió rodearse solo de quienes no incomodan y de quienes saben cuándo aplaudir.
🎥 El mundo al revés: ahora los políticos graban a la prensa
Tradicionalmente, son los periodistas quienes documentan a los funcionarios. Pero en Morena han decidido innovar: ahora los vigilados son los comunicadores.
Durante la conferencia, varios reporteros se preguntaban en voz baja cuál era el objetivo real de este “archivo visual” de periodistas no alineados. ¿Colección? ¿Lista negra? ¿Material para futuras represalias? El misterio continúa.
⚠️ Libertad de prensa… con supervisión incluida
En un país donde ejercer el periodismo puede costar la vida, estas prácticas no son un juego. Grabar, señalar y exhibir a reporteros críticos no es solo una falta de ética: es una forma de intimidación que puede poner en riesgo su seguridad.
Negar accesos, excluir de convocatorias o marcar a quienes incomodan son mecanismos suaves de censura que, con el tiempo, suelen endurecerse.
🤐 Morena y su alergia a la crítica
La escena deja varias preguntas flotando en el aire:
¿Quién dio la orden de vigilar a la prensa?
¿Por qué tanta incomodidad ante una pregunta directa?
¿A qué le temen más: a la corrupción o a que se hable de ella?
Todo indica que, para algunos sectores de Morena, la libertad de expresión es válida… siempre y cuando no contradiga su versión oficial.




