El actual brote de ébola que afecta a la región central de África podría alcanzar más de 20 mil casos en los próximos meses si no se fortalecen las medidas de contención y aislamiento, advirtieron autoridades sanitarias de Estados Unidos tras la publicación de nuevos modelos epidemiológicos.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) difundieron una serie de proyecciones elaboradas mediante simulaciones informáticas que estiman escenarios de entre 10 mil y más de 20 mil contagios, dependiendo de la efectividad de las acciones de salud pública implementadas para detener la propagación del virus.
De cumplirse el escenario más grave, el brote podría acercarse a las dimensiones de la epidemia registrada entre 2014 y 2016 en África occidental, considerada la más letal en la historia del ébola, con más de 28 mil casos y alrededor de 11 mil fallecimientos.
El gerente de incidentes de la respuesta al ébola de los CDC, doctor Satish Pillai, señaló que sin intervenciones contundentes el brote podría crecer rápidamente. “Los modelos muestran que un escenario de esa magnitud es posible si no se fortalecen las acciones de salud pública”, afirmó.
Actualmente, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África reportan alrededor de 400 casos confirmados y 63 muertes, aunque especialistas consideran que la cifra real podría ser considerablemente mayor debido a contagios no diagnosticados ni reportados.
Expertos internacionales han advertido que el conflicto armado que se vive en algunas zonas de la República Democrática del Congo está dificultando las labores médicas y de vigilancia epidemiológica. La presencia del grupo rebelde M23, respaldado por Ruanda, así como ataques atribuidos a organizaciones extremistas, ha provocado desplazamientos masivos de población y limitado el acceso a comunidades afectadas.
La directora del Centro de Pandemias de la Universidad Brown, Jennifer Nuzzo, explicó que aunque los modelos reflejan una trayectoria preocupante, aún es difícil prever con exactitud la evolución del brote debido a la limitada disponibilidad de datos.
El virus del ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales como sangre, vómito y semen. En esta ocasión, el brote involucra al virus Bundibugyo, para el cual actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados.
La Organización Mundial de la Salud declaró en mayo que la situación representa una emergencia sanitaria internacional, luego de detectar un incremento sostenido de casos y posibles fallas iniciales en la identificación del virus.
Los CDC estiman que si únicamente cerca del 20 por ciento de las personas infectadas logra ser aislada oportunamente, el continente africano podría enfrentar más de 20 mil casos y alrededor de 4 mil muertes en apenas tres meses.
Sin embargo, tasas de aislamiento más altas, cercanas al 50 o 70 por ciento, podrían reducir significativamente el impacto del brote y mantener el número de contagios alrededor de los 10 mil casos.
Aunque expertos consideran bajo el riesgo de propagación masiva hacia Estados Unidos, las autoridades estadounidenses ya implementaron restricciones de viaje y controles sanitarios para personas procedentes del Congo, Uganda y Sudán del Sur, como parte de las medidas preventivas para evitar una expansión internacional del virus.




